Ahora todas juegan al fútbol


Categoría: Deporte y Sociedad
Publicado el jueves de 05 de marzo de 2020 a las 00:29
Autor: giulazzeretti



Ahora todas juegan al fútbol

Con el surgimiento de la consigna #NiUnaMenos allá por el 2015,  tras hallar el cadáver de Chiara Perez en el patio de la casa de su novio luego de ser asesinada a golpes, con 14 años y un embarazo de tres meses, las agrupaciones feministas organizaron una convocatoria a nivel nacional que, de la peor manera, logró despertar a cada una de nosotras, con los siguientes datos: en Argentina, una mujer muere en manos de un femicida por el simple hecho de ser mujer, cada 30 hs, o 27, o 24.

 
Salimos a la calle en muchísimas localidades, a gritar que paren de matarnos. Para que salgamos todas, o casi todas, tuvimos que atravesar un doloroso proceso: darnos cuenta que, para ésta sociedad, nuestra vida no vale nada. Que una pared ensuciada con aerosol pidiendo justicia por váyase a saber cuál de todas las que ya no estamos, indignaba y enojaba muchísimo más que nuestras ausencias, que el llanto desesperado de nuestras madres, que la mirada perdida de cada hijx que nunca más va a volver a encontrarse con la de su mamá. La respuesta del odio fue el chispazo que nos terminó de encender.


De este dolor, de este darnos cuenta, hicimos una lucha, y a esta lucha, la hacemos todos los dias: desde pedir por las leyes que aun no nos amparan hasta escrachar la falta de justicia e igualdad en cada ámbito, nos ha llevado a cuestionar y dar vuelta cada rinconcito de ésta sociedad que solamente nos quiera sumisa, madre, esposa, femenina y sobretodo soporte, que aguante cada micromachismo de la vida cotidiana y, no te pare de juzgar por querer ser lo contrario.


Tal fue el impacto cultural, que logramos un cambio de paradigma: a la mierda todo aquello que una mujer debe hacer, ser, y acostumbrar, según esta obsoleta cultura patriarcal. Desde preguntarnos quién fue el ortiva que designó qué es ser mujer, qué es ser varón y estipuló roles que, de no ser cumplidos, te saquen de la norma y te obliguen a odiarte por no pertenecer, al arquetipo hegemónico, hasta "darnos el lujo" de hacer un poco, lo que se nos cante. 


Jamás se nos habría ocurrido jugar al fútbol, o si, pero crecimos en una sociedad donde nos separaban en educación física entre niñas y niños, con sus respectivos deportes según el género y nos hostigaban docentes y padres,  con que "eso no es para chicas", "eso lo hacen los varones, no quieras quedar como una machona", "después jodete si te lastiman"; nos separaron por juguetes, hasta por colores. Sobran los ejemplos para entender por qué ahora, y no antes.


 Algunas llevábamos 20 años sin haber vivido algo tan divertido: jugar a la pelota con amigas. Putearnos porque se la pasaste 30 veces y no agarró ninguna y llorar de risa por lo rústicas. Concluir los partidos con cervezas, anécdotas y con ganas de, literalmente, tener un equipo de fútbol.

 

Imaginate la cantidad de chicas que vivieron, sin saber, que quizás, eran mejores jugadoras que Messi. Imperdonable. Si bien no es el caso de quien escribe estas palabras, estoy segura que me merezco, y bien merecido, jugar a la pelota con mis amigas y abrazarnos en un gol, y confirmar en cada abrazo, que las mujeres nos lo merecemos, y nos merecemos más, y vamos por más. 
 


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juanpalumbo | hace 5 meses
💪💪💪